sábado, 13 de junio de 2009

Sínodo extraordinario.

Querido hijo en Cristo, Heller:

Espero que todo marche bien, ya que estos días no he recibido ningún correo tuyo y eso me preocupa. Aquí todos están contentos, tanto por tu Ordenación, como por el hecho de conocerte.
Solo Dios y tu saben por lo que están pasando, lo que si es cierto es que no estas solo. Cristo te ha llamado a seguirlo de cercas, y la santísima Virgen María te a tomado de la mano para guiarte en este caminar.

Hijo: Si Dios esta contigo, ¿Quién contra ti? Rom. 8

Escribeme pronto y cuentame que noticias hay de nuevo por tu bendita tierra y como te sientes por la proximidad de ese día tan maravilloso que es el día de tu Ordenación.

Te mando un fuerte abrazo.

Monseñor ++Victor Hugo García Cortés
Arzobispo Primado de la Iglesia Católica
Tradicionalista en México.

domingo, 12 de abril de 2009

Feliz Pascua.

¡¡¡Cristo a Resucitado, es Verdad, el Señor a Resucitado!!!

lunes, 6 de abril de 2009

Viernes Santo y Pascua Vetero

Hermanos y hermanas en Cristo:

Este escrito es solo una pequeña reflexión, no pretende ser una verdad. Es solo el comentario de un humilde Obispo de la Iglesia Vetero. Si en algo me equivoco les pido disculpas, de igual forma si ofendo a alguien, de corazón les pido disculpas, ya que el único INFALIBLE es Dios.
Estos días el Señor nos regalo a todos los que formamos la Iglesia Vetero en México bendiciones disfrazadas (algunas personas las llaman “problemas, persecuciones, etc.”). Yo creo sinceramente que el Señor nos bendijo, ya que Dios prueba a sus siervos a través de los momentos difíciles, y no solos los pruebas, también los REFINA.
Pensaba en lo que han tenido que pasar los diferentes miembros de las Iglesias Nacionales, las cuales formamos la gran Familia de Iglesias Veteros. Problemas, persecuciones (sobretodo pienso en mis hermanos de Argentina), marginaciones, calumnias (ej. “los Veteros son falsos Sacerdotes y falsos Obispos”). Y llegaba a la Conclusión: Eso es señal de que Cristo nos ama entrañablemente, por que a sido por su mano misericordiosa y poderosa por la cual esta parte de la Santa Iglesia Católica de Cristo se ha mantenido, ya que de lo contrario, ¿cómo podríamos explicar que sin contar con ayuda económica para la vida interna de nuestras comunidades, con ataques directos a miembros de nuestra Iglesia (uno de mis sacerdotes sufrió agresión física después de que “un ministro de culto” de cierta iglesia dijera que el sacerdote Vetero era un falso cura), haber nacido como una minoría, y ya tener presencia en Estados Unido, México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Argentina, Cuba y ahora en España?
¿Somos victimas? No.
Somos soldados valerosos que lo damos todo por amor a Cristo y por su Iglesia. Y entre ellos ya han surgido verdaderos mártires de Cristo.
Pero esto es normal, ya que para llegar a la gloria de la Resurrección hay que pasar por el camino de la Cruz. Y hoy en día, la Iglesia Vetero esta pasando por su Viernes santo, lo cual no nos desanima, al contrario, nos alienta, ya que esto nos permite asemejarnos más a Nuestro divino Maestro y a los santos Apóstoles, y a todos los cristianos de los primeros siglos. Ya llegara nuestra Pascua de Resurrección.
¿La Iglesia Vetero es una imagen monocromática donde todos se ven iguales? No.
La esposa de Cristo, la cual es su Iglesia se engalana, se embellece con los diferentes vestidos (las diferentes liturgias), con sus diferentes joyas (la identidad propia de cada Iglesia nacional), pero sobretodo se engalana con la pureza interior, la cual es la LIBERTAD DE HIJOS DE DIOS.
Unos utilizamos un Rito, otros utilizan otro, unos tiene Obispo presidente, otros tienen Arzobispos (o como en el caso de México hay Patriarca), pero todas las Iglesias NACIONALES SOMOS Iguales, todos los Obispos independientemente de cómo se le llame somos Iguales. Todos somos hijos de Dios, hermanos de Cristo y hermanos los unos de los otros, todos somos Veteros.

La Iglesia Vetero no pretende ser la única Iglesia Católica, o la única que posee la Sucesión Apostólica. Hay otras Iglesias que son Católicas y que poseen los mismos Sacramentos. Pero nosotros nos identificamos con esta Iglesia, aquí somos libres, aquí somos felices, porque aquí encontramos a Cristo. La Iglesia Vetero es una gran Familia de Iglesias Nacionales, autónoma e independientes unidas por la misma Fe, los mismos Sacramentos, el respeto por la dignidad de todas las personas, unidos por la gracia de Dios y por la identidad que más nos caracteriza: La libertad.
Ni todas las persecuciones o problemas se podrán comparar con la dicha y el orgullo de ser Veteros.
Que Dios los bendiga.
Monseñor +++Victor Hugo García Cortés
Patriarca de la Iglesia Católica Tradicionalista en México.


sábado, 21 de marzo de 2009

Pascua de Resurrección.

Hermanos y hermanas en Cristo:
Estamos acercándonos a la Madre de todas las Celebraciones:
La Pascua de Resurrección.
-Historia de la Celebración.
Todas las evidencias sugieren que la Celebración de la muerte y Resurrección de Cristo comenzó en fecha muy temprana en la historia de la Iglesia, lo más seguro en la época apostólica. Cerca del 100 d.C., la Pascua, Pentecostés y Epifanía llegaron a ser el Corazón del año cristiano. El tiempo de la Celebración en aquellos años resulta oscuro, pero durante los siglos II y III surgieron serias controversias entre algunas Iglesias Católicas (Diócesis) y la cede romana con respecto al tiempo adecuado para Celebrar la Resurrección de Cristo. El grupo Oriental conocido como cuartodecimanista, insistía en que la Pascua fuese el 14 de Nisan. Básicamente la controversia tenia que ver con el asunto de si el día de la Pascua judía o el sábado cristiano (el Domingo) debería determinar el tiempo de la Celebración. Fue una discusión larga y por momentos acalorada.
Se volvió tan candente que el propio Obispo Victor de Roma denuncio como herejes a TODA LA IGLESIA DE AFRICA, ENTRE ELLOS A SUS OBISPOS (lo cual era un absurdo).
La controversia fue resuelta finalmente en el año del 325 en el Concilio de Nicea; se declaro que la Pascua debería Celebrarse el primer domingo después de luna llena de primavera y nunca el 14 de Nisan.
Debido a los diferentes cálculos, la fecha de la Celebración de las Iglesias Ortodoxas Orientales varia con la que observan las Iglesias Occidentales, y puede ser hasta cinco semanas posterior.
-Comentario:
Nos aproximamos a la Celebración de la Pascua, en la cual la Iglesia Católica Tradicionalista en México está experimentando una seria reforma, una vuelta a los orígenes del cristianismo y donde se seguirán dando grandes cambios. Entre ellos, el que a partir del próximo año la Iglesia Católica Tradicionalista en México utilice el Calendario Juliano para determinar la fecha de la Pascua.
Saludos y bendiciones.
Vladika +Victor Hugo García Cortés
Arzobispo de la Iglesia Católica Tradicionalista en México.

jueves, 19 de febrero de 2009

¿Qué es la Deificación?

Queridos hijos en Cristo:
Hoy más que nunca el mundo necesita del testimonio de santidad de la Iglesia. Hoy en día, la gente espera ver que los que nos honramos con el nombre de Cristianos nos veamos como hermanos y que por diferencias a nivel de institución no hagamos una cruzada o una Inquisición en contra de los que piensan, creen o viven de forma diferente su Fe en Cristo Resucitado.
En menos de una semana estaremos iniciando el periodo Cuaresmal, en el cual, les hago una humilde invitación para vivir en intensidad el amor de Cristo para con todos, ya que es un ESCANDALO que usemos el nombre de cristianos (Cristo es el amor hecho carne) y nos agredamos los unos a los otros so pretexto de “defender nuestras convicciones”.
Los invito para que en esta Cuaresma Oremos por:
-La Iglesia Vetero.
-La Iglesia Católica Tradicionalista en México.
-Por todos los que nos llamamos católicos.
-Todos los que nos llamamos en cristianos.
-Por todas las personas de buena voluntad.
Recordemos que cuando sea el día del Juicio Final, el veredicto se basara en el infinito amor de Cristo, ya que el salmista lo había anunciado:
“Tu justicia llega hasta las altas cordilleras, tu amor hasta lo más alto del Cielo”.
Los invito a amar, perdonar (en especial a aquellos que nos persiguen por causa de nuestra Fe) y aceptar a todas las personas, lo cual no significa que aceptemos todo lo que hagan. Esta es la esencia de nuestra amada Iglesia: Amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos. El amor es la medida de todas las acciones. Esa es nuestra identidad, no los ornamentos, no el ceremonial, no ciertas palabras. Dios es amor, y todos los que hemos sido iluminados por la Luz de Cristo en el Santo Bautismo, llenos del Espíritu Santo en la Crismación, alimentados del muy Bendito Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y acompañados de los demás Sacramentos hemos sido hechos participes de la naturaleza Divina (2 Pe 1,4), en espera del regreso gloriosos de Nuestro Dios y Salvador Jesucristo (Tito 2,13), ya que cuando el vuelva seremos como Él es, ya que lo veremos tal y como Él es (1 Jn 3,1-3). En una Palabra, por los Santos Sacramentos somos hechos participes de la Theosis (Deificación). Amémonos los unos a los otros, pero también amemos a todos los cristianos y a todas las personas. Recuerden que la Fe es una Vivencia de todos los días, no una teoría.
El principal Canon de nuestra Iglesia es: Vivir día a día el proceso de la Deificación lo cual implica ser transformados totalmente por el amor redentor de Cristo.
Sera el Amor el que triunfe, no la espada, no la guerra, no la justicia humana (que tiende a ser una forma de venganza).
Dios que es amor los bendiga, los ayude a amar incondicionalmente y les permita ser luz de esperanza por su testimonio palabra y obra.
El que toca el fuego se incendia.
El que toca a Dios que es amor (su amor es tan ardiente que la Escritura lo compara con el Fuego) se incendia totalmente, siendo transformado de raíz: Esta es la Deificación plena, ¡¡¡ser incendiados totalmente por el Amor de la Santísima Trinidad!!!
¡¡¡Gloria al Único Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo!!!!
+Monseñor Victor Hugo García Cortés
Arzobispo Vetero de México.

sábado, 14 de febrero de 2009

Los doce errores...

Los Doce errores de la Iglesia Católica Tradicionalista en México (según el demonio y sus seguidores).

1.- El único objeto de nuestra adoración es El Señor Todopoderoso: Un solo Dios en Tres divinas Personas.
2.- Todas las personas son bien recibidas aquí, ya que no nos importa su pasado, lo que nos importa es su futuro, es decir su salvación.
3.- Los Obispos, Sacerdotes y los Diáconos son servidores de Cristo y de la Iglesia, no sus “amos”.
4.- Conservamos los Siete Sacramentos: Santo Bautismo, Crismación, Eucaristía, Reconciliación o Confesión, Orden Sacerdotal, Matrimonio y Unción de los Enfermos. No cobramos por dar ningún Sacramento o algún servicio.
5.-Veneramos a la Siempre Virgen María y a todos los santos. Usamos Iconos (imágenes de tipo oriental), para elevar nuestro espíritu a Dios, no para pedirles cosas.
6.- Todos pueden acercarse a los Sacramentos, ya que el clero no es el dueño, solo los administra, los conserva, los Celebra y los entrega al Pueblo Santo de Dios.
7.-Somos consientes de que somos CATÓLICOS, pero creemos que hay otras ramas católicas.
8.- Respetamos a todos aquellos que viven su Fe de forma diferente.
9.- Nos oponemos a toda forma de intolerancia o fanatismo.
10.- El Centro de nuestra Teología es que Cristo (verdadero Dios) se hizo hombre (verdaderamente) y por su Encarnación, muerte y Resurrección nos abrió el camino de la Deificación.
11.- Nuestra Fe, liturgia, vestiduras y vida Sacramental se basa en la de los primeros siglos.
12.- Nos sentimos alegres de ser hijos de Dios, Veteros, mexicanos.
Esto es lo que somos, esto es lo que predicamos y vivimos. Esto es por lo que se nos ataca y persigue. Esto es por lo que pese al ataque del demonio y de sus secuaces, crecemos tanto y tan rápido.
Si quieres participar de nuestra amada Iglesia, te invitamos a que la conozcas, ya que es Cristo el que te invita.
+Monseñor Victor Hugo García Cortés
Arzobispo Vetero de México.

jueves, 12 de febrero de 2009

La Vida del Sacerdote.


1. La grandeza del sacerdocio.
El sacerdocio es un servicio (διακονία-diakonía) dado gratuitamente por Dios. Es un don celestial. Por eso, el sacerdocio es más honorable que los demás servicios o profesiones mundanas. Es un ministerio que abarca la tierra y tiene su finalidad y frutos en el cielo. Es un ministerio angélico y digno de los ángeles. La obra del sacerdote es obra de los ángeles. Por lo tanto, el sacerdote se llama ángel, pero él no habla de su propia inteligencia, sino de Dios quien lo ha enviado.El sacerdocio no fue instituido por el hombre, tampoco por algún ángel, sino por el mismo Espíritu Santo que habla por los profetas. El sacerdocio tiene un carácter sagrado altísimo por varias razones. El poder de celebrar la divina liturgia y de ofrecer la oblación no sangrante es el privilegio más importante ofrecido a los hombres y dado a los sacerdotes. Es un privilegio que no fue dado aún a los ángeles. El poder de la absolución de los pecados (atar y desatar) es el mismo poder que fue dado de Dios Padre al Hijo, y por Él a los sacerdotes. Esos dos poderes reflejan suficientemente la dignidad y el honor altísimo de este ministerio. Este poder fue dado de Dios Padre al Hijo porque Él es “el hijo del hombre”. Esa palabra pronunciada por Jesucristo revela dos cosas. Primero, se habla de la pureza y del candor interior que vivió “el hijo del hombre” quien “se anonadó, (…) se humilló, hecho obediente hasta la muerte, y la muerte de cruz” (Fil. 2, 7). De la misma manera, el sacerdote tiene que liberarse de sus pasiones y sus debilidades personales. Segundo, “el hijo del hombre” es el que conoce la experiencia del hombre en su dimensión humana sin el pecado. Él es el ejemplo de la pureza. Por lo tanto, el sacerdote es un hombre como nosotros, pero, a la semejanza del “hijo del hombre”, viva exitosamente la experiencia de ser hombre gracias a la fe y la protección de la gracia divina. En consecuencia, el sacerdote conoce el interior de los hombres porque “el hijo del hombre” conoce “lo que en el hombre había” (Juan 2, 25) y experimenta cómo enterrar el viejo hombre con Cristo para resucitar también con Él. Por esas dos cosas, el poder de absolución de los pecados fue dado al sacerdote, el poder que tiene “el hijo del hombre”, de atar y desatar en la tierra. El poder no es mágico. El misterio del sacerdocio necesita esfuerzo humano y santidad de vida.¿Quién es el sacerdote?, se pregunta San Juan Crisóstomo. Es un ángel que soporta Cristo sobre su mano, habla de Él y lo sirve. Cuando el sacerdote celebra los sacramentos, él da sus manos a Cristo; cuando predica, da su lengua a Cristo. Por eso, el sacerdote tiene que ser puro como los ángeles.Los sacerdotes son nuestros padres, tenemos que considerarlos como superiores a nuestros padres físicos. El sacerdote nos da a luz en el reino de Dios a través del bautismo, y nos alimenta por el misterio de la Santa Eucaristía. El sacerdote realiza su ministerio por medio de los santos sacramentos, la predicación, la dirección espiritual y sus propias oraciones. De esta forma, el sacerdote no vive para sí mismo, pero sí para el que le encomendó este ministerio, por su rebaño, para estar al servicio de su iglesia. Grande es la responsabilidad de los sacerdotes, y múltiples son sus deberes ante Dios, porque Él les había dado la misión de preocuparse por las almas de los hombres. Sus deberes son infinitos en cuanto se preocupan por la salvación del mundo, y rezan para todos los hombres a fin que conozcan y que se acerquen a Dios.

2. Las condiciones del sacerdocioEl candidato al sacerdocio debe revisar toda su vida, a lo largo del tiempo pasado. Tiene que revisar todas sus disponibilidades, la corporal, moral, académica y espiritual. Si encuentra algo que le impide el ejercicio de ese ministerio, tiene que estar atento, porque la reprimenda de Dios será muy dura. Por lo tanto, no tiene que descuidar su ministerio. En general, las debilidades de los hombres y sus pecados afectan a uno mismo, o aparecen durante la noche cuando nadie lo observa y no se escandaliza. Pero, las debilidades de los sacerdotes son vistas por todos los hombres, como si fuera el mediodía, y cada una escandaliza a muchos. La responsabilidad cuenta no tanto como pecado personal del sacerdote sino en cuanto escandaliza a la multitud. En cambio, cuando la gente observa una virtud, esto constituye su apoyo y consuelo. El candidato al sacerdocio debe caracterizarse por su madurez y sabiduría, abnegación y la aptitud de darse y sacrificarse, el respeto al sacerdocio y la inclinación hacia él, la abstinencia, la cultura, la aptitud a enseñar, la salud física y espiritual, para que pueda llevar a cabo todas sus responsabilidades. Muy importantes son la edad y la piedad que posea, pero no son éstas las condiciones más importantes. La juventud no impide y la vejez no sirve; lo requerido es la sabiduría. Es seguro que hay dificultad para un sacerdote joven de adquirir rápidamente la confianza de la parroquia, pero la adquirirá con mucha fuerza cuando se afirme por su sabiduría, piedad, ascetismo, vida y obras. Además de las facultades personales, el sacerdote necesita dones de administración. La vida del sacerdote es el motor que anima el fervor de su rebaño. La iglesia es el cuerpo de Cristo. El candidato al sacerdocio debe abocarse a que su vida y su ética no influyan negativamente en los miembros de este cuerpo. Sobre todo, el candidato debe persistir con paciencia y perseverancia en su decisión de sacrificarse, porque este ministerio es arduo y necesita mucho amor. Antes de empezar ese camino, el candidato tiene que decidir ser firme y a la vez flexible, frente a todo lo incorrecto, sea grande o no. Él se va a enfrentar gente que no ofrecen ningún servicio y no tienen ninguna responsabilidad en su Iglesia, pero no paran de quejarse, oponerse, condenar a los demás y defenderse. Critican su trabajo y su palabra, con razón o sin ella. Van a difundir que el sacerdote o el obispo hacen daño a la Iglesia o roba dinero destinado para los pobres. Todos reclaman todo del sacerdote, aun más los que no ofrecen nada y no asumen ninguna responsabilidad. Por lo tanto, San Juan Crisóstomo dice que el poder del sacerdocio no sólo no ofrece alegría, sino que es una esclavitud extrema. En la práctica, el sacerdote sufre como el peor de los siervos. Eso fue un reflejo de la experiencia personal del santo padre. Por lo tanto, él sugiere que el candidato imagine previamente la grandeza de las responsabilidades y de las dificultades que lo están esperando. El matrimonio del clero (Obispos, presbíteros y Diáconos), es una bendición para ellos y para la Iglesia. La pastoral de las almas, su cuidado, la organización de la Iglesia y su servicio, requieren varios dones espirituales de parte del candidato. Esto pasa en las instituciones mundanas en general, ¡cuanto más en la Iglesia de Cristo!
+Monseñor Victor Hugo García Cortés
Arzobispo Vetero de México.